I. Nota del autor: Motivación e Introducción

I.I) Motivación y pregunta de investigación

Durante muchos años he pasado fines de semana y parte de los períodos de vacaciones escolares en Constantina, un pueblo de tamaño medio de la Sierra Norte sevillana. Fue allí, en la casa de campo familiar donde encontré una revista local que sembró la semilla de lo que es hoy este trabajo. Entre las páginas de esa publicación hallé una entrada que llamó poderosamente la atención: “Datos sobre la familia Aranda”, donde un historiador local demostraba los resultados de años de investigación sobre mi familia paterna. En las líneas siguientes se describía con detalle la relación entre todas esas personas que me habían regalado mi primer apellido (esto es, algunos de mis antecesores directos) y sus familias. Ese día, nació en mí una afición por la genealogía que todavía hoy permanece. Ese día, comencé a hacerme la pregunta que todavía hoy ronda en mi cabeza y que ha acabado siendo la instigadora de este trabajo: ¿Cómo de lejos sería capaz de llegar en el conocimiento sobre mis ancestros y las historias que rodearon sus vidas?

I.II) Introducción y origen del trabajo

A raíz del mencionado descubrimiento fui durante muchos años alimentando mi afición por la genealogía y el conocimiento de las historias familiares. Hice preguntas a todo tipo de parientes, converse con ellos, almacené fotos, esquelas y recortes de periódico -así como cualquier elemento que llegase a mis manos-, pero nunca desde una perspectiva profesional. Cuando se nos dio la oportunidad de empezar un proyecto real enmarcado en este curso de “Diálogos de Historia” (en inglés History Dialogues) supe que era la oportunidad perfecta para profesionalizar mi proyecto y empezar a mirarlo con una mirada que se asemejara más a la que actualmente usan los expertos e historiadores. Tomé este curso con la sana intención de ir más allá en mi afición y empezar a aplicar métodos científicos en el desarrollo de este proyecto.

II. Desarrollo

II.I) Primera Etapa: Creación de un archivo

Desde el primer momento entendí que el primer paso hacia la profesionalización era poner por escrito toda la información que durante años había ido recopilando en todo tipo de formas y formatos: periódicos, esquelas, vídeos, fotografías, árboles genealógicos, documentos varios y otros. Para ello diseñe un simple sistema con el único objeto de dividir la familia en diversas subfamilias. Así, la rama principal pasaría a llamarse “Ascendencia Directa” (AD) y cogería a todas aquellas personas que me proporcionan cada uno de mis apellidos (padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos,  etc.)y el resto recibirían un nombre en función de la persona que los uniera a esta rama principal. Así, empecé a codificarlos de la manera que se muestra en la siguiente tabla:

Autor AD1
Padre, Madre AD2, AD3
Abuelos AD4-AD7
Bisabuelos AD8-AD15
Tatarabuelos AD16-AD31
Tras tatarabuelos AD32-AD55

De cada una de estas personas surgían familias enteras que eran de mi interés. Empecé dando prioridad a aquellas más recientes en el tiempo y cercanas a mí, dedicando a ellas las primeras horas de investigación. Empecé a ordenar toda la información que tenía respecto a estas antes de comenzar el trabajo y a intentar profundizar en el conocimiento abriendo varias líneas de acción sobre cada familia que se detallan a continuación

II.I.I) Entrevistas a familiares

El primer paso de todo el proceso fue empezar a entrevistar a familiares, empezando tal y como se acaba de mencionar por las familias que resultaban más cercanas. Durante el transcurso del curso he llegado a investigar a más de 25 familiares obteniendo 15 horas de grabaciones, de las que transcrito una gran cantidad de historias y piezas de información interesantes para el proyecto. Como ganancia colateral, estas entrevistas dieron pie a que pudiese obtener más de 400 fotografías de familiares y ancestros.

II.I.II) Visitas a pueblos y cementerios

Un segundo paso fue aprovechar para visitar todos esos pueblos y cementerios de donde sabía que habían vivido familiares (que habían fallecido). Así, llegué a visitar hasta 7 pueblos con sus correspondientes cementerios, identificando y fotografiando más de 40 lápidas, de las que obtuve información valiosa en forma de nombres de hijos y fechas de nacimiento y defunción de familiares.

II.I.III) Búsquedas por internet

El tercer paso fue la búsqueda de información relacionada con mis familiares por internet. De estas incursiones en la web pude encontrar una larga lista noticias, esquelas y otros documentos curiosos con los que pude ir completando los huecos que quedaban en el árbol genealógico e ir conociendo incluso más historias que rodeaban a la familia. En total fueron más de 250 los documentos obtenidos por esta vía.

II.II) Segunda Etapa: Compartir y conectar

Una vez que quedo recopilada la mayor parte de la información básica que era posible obtener de forma intrafamiliar (es decir, con búsquedas personales sencillas, visitas o entrevistas a familiares cercanos), fui capaz de formar un archivo que consideré que podría despertar ya cierto interés en otros. Llegados a este punto decidí iniciar la segunda etapa de profundización en el árbol. Había conseguido una base de datos con más de 400 nombres (que luego conseguiría ampliar a los más de 500 actuales) que haría que mi trabajo empezase a verse con cierta seriedad.

II.II.I) Redes sociales de genealogía

El primer paso de esta segunda etapa fue empezar a compartir cerca de 300 nombres que tenía ya en mi base de datos (que incluye ahora más de 500 personas). Subidos estos empecé a ver que algunos de los nombres de mi árbol genealógico coincidían con los de otras personas -en otros árboles-, y en muchos de esos casos se trataba de la misma persona. Estos descubrimientos me permitieron seguir expandiendo mi árbol genealógico en varias direcciones.

II.II.II) Contacto con investigadores y otros

Estas coincidencias encontradas en los árboles genealógicos, así como otras que habían surgido de las conversaciones con familiares me fueron permitiendo ponerme en contacto con otros investigadores (alguno profesional pero la mayoría, como yo, amateur) y empezar a poner en común la información y las fuentes de las que la habíamos obtenido. Estas conversaciones fueron tremendamente útiles no solo para conseguir algunas de las fechas que me faltaban sino para conocer muchas historias que escapaban incluso a la familia más cercana.

II.II.III) Archivos civiles y religiosos

Finalmente, un último paso para completar la información de la que dispongo hoy en día fue la búsqueda en archivos civiles y religiosos. Visité el archivo municipal de un pueblo y una iglesia buscando un par de fechas que conseguí encontrar en estos. Se trata sin duda de una parte muy sacrificada por lo complejo del proceso y la cantidad de tiempo que es necesario invertir. Aún así cabe comentar que fue algo muy útil y que garantiza que la información allí almacenada es correcta en tanto la más exacta que pueda obtenerse.

III. Conclusiones

La creación de un árbol genealógico es un proyecto vitalicio que por la propia esencia del mismo no está pensando para tener ningún tipo de fin. Así, los únicos límites que puede tener un trabajo como este son los que quiera establecer el autor, ya que siempre quedarán nombres, fechas e historias que permanecerán desconocidas. Partiendo de esta premisa considero que la parte más gratificante de la elaboración de un trabajo similar al realizado pasa por los encuentros personales y las lecciones aprendidas durante el transcurso de la investigación. Son estas reuniones e historias aprendidas las que hacen que todas las horas invertidas merezcan la pena y que sin duda resultan la mayor de las victorias del investigador. Con las suficientes horas dedicadas a un proyecto de este tipo, cualquier persona comenzará a descubrir que algunas virtudes y defectos son comunes a ciertas familias y que, de forma muy interesante estas podrían tener sus orígenes en algunos sucesos que ocurrieron con anterioridad a algún antecesor común.

IV. Anexo

Aquí se adjuntan algunos documentos interesantes o ilustrativos recogidos durante la investigación.

Ilustración 1 – Extracto del ABC de Sevilla del 11/08/1936 en donde se comenta la lista de asesinados por el bando republicano y donde se encuentran entre otros familiares, mi bisabuelo paterno (en amarillo).

Ilustración 2 – Extracto del ABC de Sevilla del 23/07/1937. Esquela de mi tatarabuela paterna-paterna con fechas y nombres de todos sus hijos y parte de la familia política.

Ilustración 3 – Extractos de un documento con calificaciones y matrículas de honor del Instituto Provincial de Córdoba de 1883. Aparece mi tatarabuelo paterno-materno en listas de honor con referencias varias.

Ilustración 4 – Lápida conjunta de mis tatarabuelos maternos-paternos en el Cementerio Municipal de Constantina.

Ilustración 5 – Extractos del periódico La España de 1850 en los que se detalla un puesto laboral conseguido por el padre de mi tatarabuelo materno-paterno

Ilustración 6 – Extracto del BOE de la provincia de Córdoba de 1953 en el que se detalla un puesto en el Ayuntamiento conseguido por el padre de mi tatarabuelo paterno-materno

Ilustración 7 – Extracto de Wikipedia.com de Martín Pareja Obregón, que es parte de mi familia política.

Ilustración 8 – Árbol Genealógico de Santa Rafaela de Porras Ayllón, familiar (algo más lejana pero con conexión fácilmente demostrable) del autor.

Ilustración 9 – Extracto de árbol genealógico familiar de 1950 dibujado sobre una servilleta

Ilustración 10 – Boceto de mi tatarabuelo materno – paterno en la cárcel durante la Guerra Civil

Ilustración 11 – Fotografía del Panteón de los Caídos en la Guerra Civil del Cementerio Municipal de Constantina en donde yacen los restos de varios familiares

Ilustración 12 – Cartel Promocional de la Fábrica de Anís propiedad de mi tatarabuelo paterno paterno

Ilustración 13 – Imagen donde se muestra la organización por carpetas en función de las distintas familias de estudio

Ilustración 14 – Extracto de una vista “tipo” de cómo se organizan los archivos dentro de cada carpeta

Ilustración 15 – Extracto del árbol genealógico digital realizadp en Geni.com

Link para consultar árbol completo online: https://www.geni.com/family-tree/index/6000000053742318916

Finalmente se ajustan los documentos finales de la presentación y el trabajo. En el documento del trabajo se pueden visualizar todas las imágenes que se mencionan en el Anexo.

Final Document

Final Presentation

Credits
Imágen de portada: Árbol Genealógico de Santa Rafaela de Porras Ayllón, familiar (algo más lejana pero con conexión fácilmente demostrable) del autor.
José Aranda Álvarez
José Aranda Álvarez es un estudiante del Máster de Ingeniería Industrial y el Máster de Liderazgo Internacional en la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente trabaja como Key Account Manager para la empresa estadounidense de bienes de consumo P&G. José nació en Sevilla en 1996 donde vivió hasta hace unos años. Desde pequeño desarrolló un enorme interés por la genealogía tal y como se desarrolla en el proyecto. A día de hoy sigue inmerso en la búsqueda de respuestas, datos e historias sobre su familia.

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